Bollo

Este bollito de pan esponjoso es un gato de unos 7 meses que la presi de la asociación cogió en el patio de su casa con el fin de esterilizarle, pero ¡sorpresa! Resulta que Bollo era todo un caramelo de amor que nada más coger comenzó a deshacerse con las caricias humanas. Y claramente, Bollo no pudo volver a pisar la calle, porque en casa está como en ningún sitio. Es sociable desde el minuto 1 que calló en la jaula trampa, ni bufidos, ni miedo a los humanos, nada. Solo quiere mimos.

Bollo, como buen gato que es, se pasa el día durmiendo y jugando. Ahora mismo se encuentra en cuarentena, hasta que puedan realizarse las pruebas de enfermedades, y resulta que es un poco lloroncete porque no quiere estar solo. ¿Os hacéis una idea del amor que necesita esta bola de pelo?

Si quieres un amor peludo ultracariñoso y dormilón, no dudes en preguntarnos por el Bolluelo. No te arrepentirás de conocerlo, y lo que es mejor, no podrás irte a tu casa sin llevártelo contigo.

Deja un comentario

Your email address will not be published.