Koki

Koki es un gato adulto de una de las colonias que alimenta una de las voluntarias de la asociación. Una tarde, cuando esta voluntaria volvió a casa, vio que Koki estaba tumbado al sol, muy apático, sin apenas moverse y con muy mal aspecto. Sin dudarlo ni un segundo, lo cogió y lo llevó al veterinario. Estaba muy deshidrato, con dolor y con niveles muy bajos de hematocrito, que indicaban una gran anemia.

Koki se quedó ingresado en el veterinario durante varios días y fue mejorando poco a poco. En el vete también le hicieron las pruebas de leucemia e inmuno y ha dado positivio a Leucemia.

Ahora está en una casa de acogida, donde le cuidan y le miman mucho. Koki, a pesar de ser un gatito de la calle, ha resultado ser muy cariñoso y mimoso. Pide caricias y da topitos con su cabeza muy agradecido por ser cuidado día a día por su mamá de acogida. Durante muchos meses, Koki ha sido tratado, ya que traía una gran infección de boca, que hizo que tuviéramos que quitarle muchas piezas dentales. También hubo que operarle del ojito para quitárselo, ya que debió perderlo en alguna pelea callejera.

Estamos seguras de que fue un abandono, ya que cuando le recogimos tenía fundas en las uñas que se usan para que no rasquen.

Ahora, solo nos queda encontrar una familia definitiva para él que le haga dejar atrás todas las penurias que ha vivido en su vida en la calle, y que le enseñe a vivir bonitos momentos en la comodidad de un hogar.

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