¿Has elegido el bozal correcto para tu perro?

Los dueños de perros sabemos que el bozal es una herramienta indispensable. No sólo lo usan los perros catalogados como PPP, cualquier situación nos puede exigir de la utilización de un bozal: subir a transporte público, pasear a perros mayores de 20 kg, visitas al veterinario, ir por determinados espacios protegidos… así que te hacemos la siguiente pregunta: ¿Estás seguro de que has elegido el bozal correcto para tu perro?

Si no has prestado mucha atención a la hora de seleccionarlo o quieres aprender más de ellos, este es tu artículo.
Repasaremos en profundidad los tipos de bozales para ayudarte a seleccionar el que mejor se adapte a tu can y cómo lograr habituarlo a que lo lleve con la mayor comodidad posible
¡Vamos a ello!

 

Tipos de bozales

 

Bozales de tubo

Estos bozales de tela o nailon se suelen ver frecuentemente ya que son muy pequeños y plegables. Son perfectos para los dueños que no quieran cargar con un trasto durante los paseos, pero no son perfectos para los perros. De hecho, estos bozales son MUY PELIGROSOS para nuestra mascota.

Debido a que son en forma de cilindro, cierra completamente la boca del animal, algunos incluso tienen un ajuste de velcro para mayor sujección. Esto se traduce en que al animal le sea imposible que pueda abrirla para jadear o salivar, sufriendo el consecuente golpe de calor al no poder regular su calor corporal. Recordamos que el jadeo es un acto fundamental y el único que tiene el perro para controlar su temperatura corporal en situaciones estresantes o al hacer ejercicio. Además, no tenemos que mencionar el enorme peligro que produciría si el perro tuviera que vomitar mientras lleva puesto este bozal, ¿verdad?

Por cosas como estas, desaconsejamos rotundamente este bozal para su uso diario. De hecho, la Ordenanza sobre Tenencia de Animales prohíbe su uso en Barcelona.

 

 

Bozales de canasta

Este tipo de bozal, también conocido como cesta o rejilla, se ofrece en una gama de diferentes materiales y tamaños. Es un bozal que se relaciona con la peligrosidad por su aspecto amenazante, pero nada más lejos de la realidad. Es totalmente cómodo para el can y apto para su uso regular, permitiendo al perro jadear, sacar la lengua e incluso comer y beber en algunos casos.

Algunas veces puede producir rozaduras en la parte del hocico debido al contacto directo del material con la piel. Para paliar este efecto, muchos de estos bozales incorporan una tira de tejido suave para que el contacto no sea doloroso.

 

Collar de cabeza

Debemos dejar claro que, aunque los mencionemos en esta lista, estos collares no son bozales.
Se les suele llamar “bozales de lazo/cabeza/halti”. Consisten en una herramienta de nailon que pasa alrededor del cuello y otra a través de su hocico, enganchándose en la correa por la parte de atrás.
Esta herramienta enseña a nuestro perro a no tirar de la correa debido a que nos permite dirigir la cabeza del animal mediante el lazo. En ningún momento impide que el perro pueda abrir la boca para morder, por lo que su uso no está recomendado para perros con problemas de comportamiento y no puede sustituir a un bozal en ningún caso. Te contamos más sobre esta herramienta en nuestro artículo sobre arneses y collares.

 

 

 

Vale, ya lo tengo claro… ahora, ¿cuál es el adecuado para mi perro?

Según nuestro criterio, el bozal de canasta es el que mejor se adaptará a tu perro, independientemente de la edad y fisionomía que tenga.
Por su diseño, permite que abra la boca para jadear, no acumula saliva, deja beber, oler y también permite que podamos premiarle con chuches en caso de entrenamiento.

Además, deberás tener en cuenta:

  • Materiales: deben ser de buena calidad y resistentes.
  • Que sea cómodo para nuestro perro observando sus reacciones y comunicación corporal.
  • El tamaño del bozal: no muy grande que pueda producir laceraciones en el hocico, ni muy pequeño que le impida abrir la boca o le apriete.
  • La forma del hocico del perro: no es lo mismo un bozal para perros de morro chato que alargado. Para estos últimos es muy fácil encontrar bozales, ya que son el diseño más común, pero para los primeros tendrás que buscar en tiendas especializadas.

Extendiendo el punto anterior, para perros braquicéfalos existen bozales especiales que tiene dos cintas: una pasa por debajo de las orejas cerrándose en la nuca, y la otra atraviesa la frente uniéndose con las cintas traseras. Son muy cómodos para ellos ya que se adaptan perfectamente a su fisionomía y características especiales.

 

Una vez seleccionado el mejor para él… ¿Cómo le acostumbro a llevarlo?

Sabemos que es difícil poner un bozal en la mayoría de perros, al menos la primera vez. Es un artilugio muy invasivo para ellos, que no conocen y les resulta extraño tener una “barrera” entre su hocico y el gran césped verde del parque que está listo para oler.

Es por ello que debemos habituar al animal poco a poco. No le pongas el bozal directamente y trabaja en pequeños momentos días antes de usarlo de forma regular. No olvides usar siempre refuerzos positivos para que asocien llevar el bozal con un momento de premio, caricias y buenas palabras.

Por desgracia, habitualmente se utiliza el bozal cuando se llegan a accidentes debido a problemas de comportamiento en el perro, obligando al perro a llevarlo en situaciones de máximo estrés para él. Debemos recordar que NUNCA debe utilizarse como método de castigo, ya que entonces el animal centrará todos sus esfuerzos en quitárselo y lo asociará con momentos de estrés y miedo, aumentando su ansiedad.

Si tu perro tiene problemas de comportamiento y necesitas ayuda, recuerda que tienes descuentos en muchos adiestradores caninos que colaboran con nosotros. Podrás acceder a ellos aquí o formando parte de la protectora siendo socio. ¡A qué esperas!

 

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