Camino de Santiago con perro: De Ponferrada a Santiago

¿Te has planteado hacer el camino de Santiago con tu perro? En esta guía se ofrecen consejos para preparar a tu peludo e información útil sobre transporte y alojamiento en cada etapa desde Ponferrada a Santiago. También cuenta las peripecias de Lola y Maci en el camino, como ejemplo para ayudar a futuros perregrinos a organizar esta aventura.

200 kilómetros en 9 días. Ese es el objetivo de Lola y Maci, dos perras mestizas de tamaño mediano y grande que abordan su próximo objetivo: llegar caminando a Santiago de Compostela. Lo hacen junto a sus amigos humanos Beli, Fernando y María, que completarán juntos, si todo sale bien, las últimas etapas del camino de Santiago.

No es la primera vez que Lola se mete a perregrina. Ya hizo una etapa de tres días y otra de cinco. Su última parada fue Ponferrada, desde donde comienza ahora. Pero nunca ha caminado tantos días. Por eso, hay que prepararse bien.

Lola antes de llegar a Ponferrada en mayo de 2018

PREPARATIVOS

Alojamiento

Para abordar el camino de Santiago con perro y compartir esta experiencia tan bonita con tu mejor amigo, es necesario organizar algunas cosas de antemano. La oferta del camino es enorme, pero a la hora de ir con mascota los alojamientos se reducen a unos pocos. Por eso es mejor llevar planeada la ruta y reservadas todas las noches.

Si quieres dormir con tu peludo al lado, la mejor opción es reservar habitaciones (en este caso triples, para tres humanos y dos perras). Es muy difícil que dejen entrar a un perro en dormitorios puesto que pueden molestar a otros peregrinos, a no ser que haya pocos y se puedan coger todas las camas de una habitación o que a los otros durmientes no les importe tener un peludo a los pies. Al no poder alojarse en dormitorios, el coste del camino con perro es mayor. Siempre se puede optar por ir con tienda de campaña y acampar: otra aventura.

En algunos albergues se da la posibilidad de que el perro duerma fuera en algún cobertizo o garaje, o bien habilitan un colchón allí para el dueño. Cada sitio, una solución. Y cada perro, un mundo. Así que lo mejor es ir llamando y reservando.

Para información detallada de albergues y hostales que admiten perros en cada una de las etapas, visita esta lista de alojamientos.

Salud perruna

Además de prepararnos nosotros físicamente y de pensar bien qué llevar en la mochila, hay que tener en cuenta las necesidades de nuestro amigo. Lo más importante es preparar las almohadillas de sus patas. Aunque creamos que son todoterreno y aguantan lo que les echen, no es así. Sus pezuñas sufren y por eso es mejor tratarlas antes del camino.

Los veterinarios recomiendan aplicar pomadas para reforzar las almohadillas. Yo he usado, por consejo de varios, el producto Ado-Quatro S. Recomiendan echarlo 15 días antes del camino. Se aplica con un pincel, como si fuera un barniz, en todas las almohadillas y hay que esperar unos minutos a que se seque sin que el perro se chupe.

Conviene practicar ese “ritual” para acostumbrar al perro a que le toquen las patas (algunos nos se dejan así como así). Lola y yo hemos conseguido que ese momento sea un disfrute, un ratito relajante de chuches y mimos. Iremos poniendo Ado-Quatro también durante el camino cada día. Y, si se ven heridas, una crema cicatrizante tipo Blastoestimulina.

Lola encantada en su ritual

En el caso de Lola, llevo unas botas especiales para perros, puesto que la almohadilla de una pata está recién curada de una herida y no quiero arriesgar a que se la vuelva a fastidiar. Llevar al menos una bota perruna es buena idea por si se hace una herida y en meses de mucho calor o con nieve, cuando las almohadillas sufren más. El asfalto caliente (en el camino se va a ratos por carretera, dependiendo de la etapa) y la nieve queman las almohadillas.

Cuidados diarios

Por consejo de mi veterinaria, aplicaré Ado-Quatro cada mañana a sus almohadillas. En la parada larga que hagamos en el camino, se las desinfectaré todas con un spray de clorhexidina diluida (llevo en un frasco la clorhexidina sin diluir y la voy diluyendo en el botecito-spray). Los primeros días conviene aplicar también Ado-Quatro en esa parada y siempre si vemos que las almohadillas se están empezando a poner rosas, hinchadas y pierden el color.

Al llegar a destino, ya en el albergue, se las lavaré con agua fría y un poco de jabón (si es jabón de clorhexidina, mejor, se puede pedir un poco al veterinario). Se las frotaré con una gasa o papel y luego las secaré muy bien. Una vez seco, conviene aplicar de nuevo Ado-Quatro. En el caso de que aparezcan heridas o rozaduras entra en juego la blastoestimulina.

Lo importante es ir observando cómo van sus patitas. Si vemos que las almohadillas están duras y fuertes y que no se sonrosan, los cuidados no tienen que ser tan exhaustivos. Aunque un productor endurecedor, o al menos vaselina o algún otro producto hidratante y calmante nunca les viene mal.

Comida y transporte 

Como son varios días y el peso es vital, con Lola opté por ir comprando comida durante el camino. Es de estómago fuerte y no tiene problemas de intolerancia, así que su caso es fácil. Bolsas pequeñas de pienso, restos de comida, latas… día a día se va improvisando. ¡Y cuenta con que mucha le caerá de otros peregrinos!

En cuanto al transporte, vamos a dejar un coche en Ponferrada. Una vez en Santiago, tenemos dos opciones: coger un bla bla car que admitan perros hasta Ponferrada (la opción más barata y fácil) o contratar un servicio para transportar a Lola y a Maci de vuelta a Ponferrada. En experiencias anteriores, el bla bla car fue una opción sencilla. Hay que ir mirando la aplicación unos días antes de la vuelta, preguntar a los conductores si admiten perros y esperar que funcione la suerte del perregrino 😉

Finalmente, en nuestro caso no conseguimos bla bla car y fuimos acercando el coche en varias tandas, cogiendo un taxi cada vez para ello. Desde Triacastela hasta Ponferrada (donde lo habíamos dejado aparcado) nos costó 30 euros. Desde O Pedrouzo hasta Sarria (donde lo dejamos la segunda vez) otros 100 euros y desde Santiago a O Pedrouzo (tercera aparcada) 25 euros.

Mi mochila perregrina

Aparte de nuestras cosas, hay que tener en cuenta otras que llevar para nuestro peludo:

  • Comedero/bebedero plegable. Los de silicona son muy útiles y ligeros.
  • Ado-Quatro u otra pomada para fortalecer e hidratar las almohadillas.
  • Clorhexidina para desinfectar las almohadillas. Llevo en un tarro y voy disolviéndola con agua y metiendo la disolución en el spray.
  • Jabón (mejor si es con clorhexidina) para lavar las patas cada noche.
  • Blastoestimulina para posibles heridas o rozaduras.
  • Botas de perro si se opta por ellas o por si salen heridas (al menos una).
  • Una sábana o pareo para cubrir la cama si nuestro amigo se sube.
  • Credencial canina. Es divertido tener una para nuestro peludo. La protectora APACA las vende y te las manda a casa. Luego, entrando en Santiago, pasaos por la sede y os darán la Compostela Canina.
  • Cinturón de canicross, más cómodo para llevar al perro atado a tu cintura.
  • Antiinflamatorio oral para perros. Un perrillo que nos encontramos cojeaba una noche y le ayudó para estar bien al día siguiente.
  • Arnés. Mucho mejor que el collar para evitar tirones desagradables.
El “kit” del camino canino.

Y recordad, si os encontráis a algún perro maltratado o abandonado, os aconsejamos que contactéis con APACA, la protectora de animales del camino. En casos de maltrato, haced fotos o vídeos y enviádselos, no hay que dejarlo pasar… APACA ofrece también ayuda en el caso de que nuestro peludo no pueda continuar. Brindan asistencia para atenderle o incluso consiguen a alguien que se quede con él una o varias etapas descansando para luego llevarlo donde estéis.

ETAPAS

Ya estáis listos para hacer el camino. Si queréis más información de cada etapa, en estos enlaces podéis encontrar el cuaderno de bitácora de cada día y alojamientos que admiten perros.

¡¡Al camino perregrinos!!

Etapa 1: Ponferrada-Villafranca del Bierzo (24,1 km).

Etapa 2: Vllafranca del Bierzo- Laguna de Castilla (25,9 km, 2,5 km antes de O Cebreiro).

Etapa 3: Laguna de Castilla-Triacastela (23,6 km).

Etapa 4: Triacastela-Sarriá (18,3 km).

Etapa 5: Sarriá-Portomarín (22,4 km).

Etapa 6: Portomarín-Palas de Rei (25 km).

Etapa 7: Palas de Rei-Arzúa (28,8 km).

Etapa 8: Arzúa-O Pedrouzo (19,1 km).

Etapa 9: O Pedrouzo-Santiago (20 km).

 

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.