Cáncer de mama en perras

El cáncer de mama es una neoplasia de las glándulas mamarias, en la que la reproducción celular es anormal y puede causar uno o varios tumores. Al igual que en las mujeres, esta enfermedad puede originarse en perras. La incidencia en perras es mucho mayor que la que se da en mujeres. Los perros macho no están exentos de padecer esta patología pero es mucho menor que en las hembras.

¿Qué factores condicionan que una perra pueda padecer cáncer de mama?

Principalmente podemos asignar tres factores de riesgo que condicionan que una perra pueda padecer cáncer de mama: la edad, la exposición hormonal y la raza. En menor medida, la dieta, el peso corporal y la obesidad también pueden ser detonantes de esta patología.

  1. Estos tumores afectan habitualmente a perras de edad media o avanzada. Suele ser difícil, que una perra menor de cinco años pueda sufrir esta enfermedad.
  2. Se conoce que existe una relación entre el desarrollo del cáncer con las hormonas de embarazo (progestágenos) y las hormonas del celo (estrógenos). La probabilidad de que una perra desarrolle un tumor mamario esterilizada antes del primer celo es de un 0,5%, un 8% tras el primer celo y de un 26% tras el segundo celo. Esto quiere decir que lo mejor es esterilizar a nuestra mascota cuanto antes para prevenir estos tumores.
  3. Los tumores mamarios suelen afectar más a perras de razas puras y de menor tamaño que a mestizas. Esto no quiere decir que por tener una perra de gran tamaño o mestiza esté libre de poder padecer dicha enfermedad. Las razas grandes con mayor incidencia son: pastor alemán, doberman, pointer, bóxer, setter inglés y springer spaniel inglés. Mientras que las razas pequeñas con mayor índice de probabilidad de padecer cáncer mamario son: yorkshire, caniche, maltés, teckel, cocker spaniel y chihuahua.
Una alimentación con dieta alta en carnes rojas u obesidad a edades tempranas, aumentan el riesgo a sufrir cáncer mamario.
¿Cómo saber si mi perra padece cáncer de mama?

Debemos tener en cuenta que las perras tienen diez mamas, con lo cuál hace que las neoplasias puedan surgir en cualquiera de ellas o incluso, en varias a la vez.

La evidencia más clara es la aparición de uno o varios bultos en alguna mama. Por ello, es importante palpar con frecuencia cada una de las mamas del animal. Al explorar a la perra, debemos comprobar que no existe alguna herida, úlcera o secreción purulenta. Otros signos pueden ser falta de apetito, decaimiento o trastornos respiratorios.

¿Qué diagnóstico se seguirá para comprobar si el animal sufre cáncer mamario?

Será necesario realizar un buen examen físico para descubrir dónde se sitúa el tumor, el tamaño y el carácter del mismo. Entre las pruebas que se realizará a la perra podemos destacar: análisis de sangre, ecografía y radiografía del abdomen y pecho, aspiración con aguja de una muestra del tumor y, en algunos casos, será necesario realizar una biopsia.

¿Qué tratamiento se seguirá una vez detectado el cáncer de mama?

El tratamiento será quirúrgico pero la cirugía dependerá del tamaño, ubicación y número de tumores que tenga el animal. No es recomendable la cirugía cuando se trata de un carcinoma mamario inflamatorio, ya que no mejora la tasa de supervivencia de la perra. Habitualmente, en estos casos, el animal será sometido a radioterapia combinada con antiinflamatorio no esteroideo. El pronostico en estas situaciones no suele ser bueno.

Tras la cirugía, pueden aparecer complicaciones que resumimos en:

  1. Infección de la incisión.
  2. Dehiscencia de la incisión.
  3. Reaparición local del tumor o desarrollo de metástasis no detectada antes de la cirugía.
¿Cuál es el pronóstico de los tumores mamarios?

Si el tumor es maligno, el sitio quirúrgico y los ganglios linfáticos regionales deben revisarse para comprobar si reaparecen tumores locales o metástasis. Es recomendable que cada 3-6 meses se realicen ecografías y/o radiografías.

En la mayoría de las ocasiones, cuando se eliminan los tumores mamarios el pronóstico suele ser favorable, llegando el animal a vivir varios años más. Hay cuatro factores que influyen en el pronóstico:

  • Tamaño del tumor. Cuanto menor sea en el momento del diagnóstico, menor será la probabilidad de reaparición o metástasis.
  • Tipo de tumor. El pronóstico es peor cuando se trata de un tumor maligno.
  • Grado de tumor. A mayor grado, peor es el pronóstico.
  • Fase clínica del tumor. Los pacientes con metástasis previas tienen peor pronóstico.
Si sospechamos que nuestra mascota puede padecer cáncer de mama, es imprescindible acudir a un especialista para que sea tratada a tiempo.
Bibliografía

https://hvnachomenes.com/blog/tumores-de-mama-en-la-perra-y-la-gata/

https://vetoncologia.com/cancer-de-mama-en-perras/

https://hospitalveterinariopuchol.com/noticias/que-debo-hacer-si-detecto-un-bulto-en-una-mama-de-mi-perra/

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