¿Qué es lo mejor para mi perro, collar o arnés? ¿Está más cómodo con un arnés? ¿Puedo ponerle un collar a pesar de sus tirones en los paseos? ¿Una decisión equivocada puede provocarle problemas en su salud?

Si te has hecho alguna de estas preguntas o tienes dudas acerca de qué es lo mejor para tu peludo, este artículo es para ti. Resolveremos todas estas preguntas explicando las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos. Además de diferentes opciones para cada tipo de perro y características. ¡Allá vamos!

 

 

Hay una característica común que debes tener en cuenta al considerar cualquiera de las dos opciones: que nuestro perro no tire de la correa en los paseos.

Si este es tu caso, la elección de un collar estará poniendo en peligro la salud de tu peludo. “El collar puede provocar lesiones si el perro ofrece resistencia constante o tirones”, nos cuenta Sammy, adiestradora canina y colaboradora de Zarpas y Colmillos. “ No podemos olvidar que la zona del cuello es una parte muy sensible, al fin y al cabo es parte de su espina dorsal. Las contracturas, pinzamientos, dolor, dificultades respiratorias, glaucomas o incluso daños en el tiroides (que está situado en forma de mariposa en su cuello) son probables si nuestro perro ofrece una tensión constante o una puntual muy fuerte.”

Una vez tengas esto claro, vamos a tratar las dos opciones en profundidad.

Collar

Es el método más común y por el que mucha gente se decanta por defecto, pero no siempre es lo más adecuado para nuestro perro. Si nuestro perro es asiduo a los tirones y paseos moviditos, no te recomendamos esta opción, pero además debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Fisionomía. Si tu perro es braquicéfalo (Carlino, Pug, Bóxer, Bulldog, etc.) sabrás que desgraciadamente van unidos a problemas respiratorios debido a su fisionomía. Si además de ello le añadimos presión en su tráquea o laringe a través del collar al pasear, agravaremos sus problemas respiratorios. No es recomendable en este tipo de perros y siempre agradecerá aliviar la presión en la zona del cuello con un arnés o similar.
  • Pelaje. Ten cuidado con los enganches de pelo al collar si el pelaje de tu perro es largo/medio. Son dolorosos para ellos.
  • Perros de pequeño tamaño. Un arnés puede ser un peso añadido para perros que son propensos a cansarse mucho durante el paseo y muestran signos de fatiga. Te agradecerán que alivies esa carga con un collar a su medida.
  • Galgos/podencos/perros escapistas. Si este es tu caso, la elección correcta puede ser tanto collar como arnés. E incluso las dos a la vez sin ningún problema. Hay diferentes tipos de collares (como los Martingale, más anchos y suaves) y arneses que se ajustan perfectamente a la fisionomía tan peculiar de estas razas. Dejan muy pocas posibilidades de escape y a la vez apuestan por su seguridad.

Con estas recomendaciones claras, el tipo de collar que más abunda es el normal de diferentes colores, tamaños y calidades. Lo importante es que le sea cómodo a tu perro, ancho, acolchado y no ajustarlo en exceso ya que puede ocasionarle rozaduras y heridas.

Collares prohibidos

Queremos hacer un pequeño apunte y recordar que la comercialización de collares de castigo/estrangulamiento, eléctricos o con pinchos está PROHIBIDA en muchas comunidades de España como Madrid (artículo 7 de su ley 4/2016 de protección de los animales de compañía). Su uso puede lesionar al perro de forma grave en forma de colapso traqueal, presión intraocular, glaucomas, lesiones en tiroides o en el sistema nervioso, entre otras cosas. Estamos seguros que esta prohibición se aumentará hasta abarcar todo el territorio español en poco tiempo debido al gran sufrimiento que provoca a los animales. Así que por supuesto NO te recomendamos siquiera pensar en esta opción.

Arnés

Mucha gente asocia el arnés con más tirones en los paseos, pero nada más lejos de la realidad. Si tu perro está bien educado no tiene por qué variar la rutina de salidas. En caso de que no lo esté sí es cierto que tiene mayor facilidad a hacerlo ya que no tira sólo con las musculatura del cuello como con el collar, sino con todo su cuerpo. Pero insistimos que tener mayor facilidad no significa que sistemáticamente se convierta en un perro que tire de la correa.

Al igual que los collares, tiene sus contras. ”El arnés puede ocasionar rozaduras y heridas en el pecho y axilas que son las zonas de roce ” nos cuenta Sammy. Y apunta que “para minimizar este problema debemos de ajustar bien el arnés, pero con cuidado de no ceñirlo completamente para evitar las rozaduras”.
Hay que prestar atención a que el material sea suave y transpirable, con especial recomendación en que la argolla de unión quede en la parte trasera.

Hay muchos tipos de arneses dependiendo sobre todo del tamaño y tipo de fisionomía que tenga el perro.
Con los tipo Halti, que evitan tirones, hay que tener especial cuidado ya que los perros pueden salirse de él al no tener sistema de sujeción en varios puntos que se adapten al cuerpo del perro. Esto conlleva que pueda quedar una parte más holgada que otra, creando una posibilidad de escape. Tenemos los archiconocidos JuliusK9 que no siempre ofrecen un buen agarre, sobre todo si el perro en cuestión da marcha atrás, ya que puede salirse del arnés. También hay bozales que se ajustan al morro como el ronzal de morro. O para hacer deporte como los canicross o bikejoring. Los recomendados para usar en el coche son tipo peto o el arnés de tres puntos, perfecto para perros tipo galgo que ajustan en diferentes partes del cuerpo de modo que es difícil un escape.

Un último consejo

Para concluir, Sammy nos sugiere lo siguiente desde el punto de vista profesional: “Debemos distinguir los momentos de trabajo y ocio en nuestra vida, y con nuestro perro pasa lo mismo. Podemos usar un collar para trabajar en su educación para una mayor correción, y a su vez utilizar el arnés en los momentos de juegos y dispersión con otros perros. Que no haya nada que le limite o condicione a la hora de interacturar con otros”

De esta manera tendremos los beneficios de ambas opciones a nuestro favor, que nos darán un plus en la correcta educación de nuestro perro y nos ayudarán a separar las distintas facetas de su rutina.

 

Como has visto, usar collar o arnés es una decisión con muchas variables para tener en cuenta y asegurar el bienestar de nuestro perro. Las implicaciones que pueda tener en su salud son lo suficientemente importantes como para replantearnos si estamos utilizando la opción adecuada.

Independientemente de tu decisión, no olvides que lo más importante es darle a nuestro perro una educación correcta.  Enseñarle desde un principio a caminar con nosotros y a obedecer, para que todos podamos disfrutar del momento juntos sin ninguna preocupación.

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