¿Cómo consigo que mi perro haga sus necesidades en la calle?

Tanto si se trata de un cachorro o de un perro adulto, que nuestro peludo aprenda correctamente a hacer sus necesidades durante un paseo es lo que más nos preocupa. Cuando adoptamos a un perrete tenemos que tener en cuenta que necesitará un tiempo de adaptación a su nuevo medio. Si se trata de un perro adulto, quizás ya venga enseñado y sepa que las necesidades se hacen durante los paseos por la calle. A pesar de ello, los cambios pueden suponer que nuestras mascotas no sepan manejar esta situación y que en alguna ocasión nos encontremos algún «regalito» por casa, je, je. Bueno, y si hablamos de un cachorro… ¡No queremos ni contaros! Pero tranquilos, es totalmente normal y en este post os vamos a dar unos tips que os ayudarán a crear esta disciplina en vuestros peludos.

La rutina ayudará a nuestro peludo a acostumbrarse a hacer sus necesidades durante el paseo

Los perros son animales en cierto modo predecibles. Por ello, podemos identificar ciertos momentos del día a día en los que nuestro peludo tendrá ganas de hacer sus necesidades:

  • Al despertarse.
  • Después de comer.
  • Después de jugar.
  • Después de hacer ejercicio.
  • En momentos de excitación.
  • Si olfatea mucho el suelo.
  • Si camina haciendo círculos.
  • Si parece nervioso.

Para lograr que aprenda a hacer sus necesidades durante el paseo, debemos anticiparnos y salir a la calle para que pueda realizarlas allí. Es importante saber que salir a la calle para un perro conlleva estar lleno de estímulos y cosas más interesantes que hacer… Por eso, ármate de paciencia (sobre todo si es cachorro).

Seguir un horario fijo para dar los paseos será un gran aliado en el aprendizaje. De esta manera, conseguimos que se acostumbre a que todos los días a la misma hora (aproximadamente) toca su paseo y su momento de «ir al baño».

Los premios durante el paseo ayudan a reforzar una conducta positiva en nuestro perro

Cada vez que nuestro peludo haga sus cositas en la calle, lo premiaremos, ya sea con una chuche de perro, una palabra amable o una caricia. Para que nuestro perrete asocie esta acción al premio, al principio podemos premiarlo con refuerzos más interesantes como premios más sabrosos, pero es importante que poco a poco vayamos reduciendo la intensidad hasta que se vuelva en algo casi instintivo para nuestro perro.

En este sentido es importante evitar marchar a casa según acabe nuestro perro de hacer sus necesidades, puesto que puede asociar esta acción con el fin del paseo y para ellos los paseos son un gran momento del día que ojalá no acabase nunca…

Los empapadores como primera toma de contacto para hacer sus necesidades

Muchas veces un perrito llega a casa siendo apenas un cachorro de escasos meses que aún no puede ser vacunado y, por tanto, aún no puede salir a pasear. Un buen recurso para que haga sus necesidades en el mismo sitio de manera higiénica es un empapador.

No obstante, cuando nuestro perro ya puede salir a dar sus paseos deja el momento de «ir al baño» para el empapador y, por tanto, para hacerlo en casa. Un buen truco consiste en llevar a la calle un empapador que tenga orín del animal e intentar (con mucha paciencia) que haga sus cositas ahí y reforzamos muy positivamente esta acción hasta dejar de llevar el empapador con nosotros. Es un poco engorronoso pero una vez que el animal asocia la calle con ese momento… ¡Lo tienes hecho!

La lejía y el amoniaco puede incitar a que vuelva a producirse un «accidente»

Si nuestro perrete hace sus cosas en casa, lo primero que pensamos es…»voy a desinfectarlo» y, como es normal, pensamos en un producto de uso cotidiano como puede ser la lejía o el amoníaco. Sin embargo, está demostrado que los productos típicos que se usan al limpiar el hogar no funcionan ya que no contienen enzimas que combatan el olor. No solo no funcionan si no que al no eliminarse el olor, el animal puede seguir sintiéndose atraído hacia esa zona.

Tu gran aliada y el milagro que siempre funciona

Sí, has leído bien. Ahora te vamos a dar el truco que no te va a fallar, el Santo Grial de la educación canina… LA PACIENCIA. Ármate de paciencia y no regañes a tu mascota cuando aun está aprendiendo… Los perros son animales muy inteligentes, pronto se acostumbran a las rutinas y hacer sus necesidades cuando salimos a dar un paseo es una de ellas. Dale tiempo y verás que adquiere los hábitos que tú le enseñas.

¿Te animas a adoptar a uno de nuestros perretes y poner en práctica estos trucos?

Y si todo esto no te convence…. ¡Siempre podrás adoptar un gatete que haga todas sus cositas en un arenero!

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