¿Cómo presentar un gatito a otro gato adulto?

Traer un nuevo gatito a casa siempre es motivo de alegría, pero también algo inquietante si se tiene otro gato en la familia. Sin importar qué tan amable sea tu minino actual, lo más probable es que tenga problemas para aceptar a un gatico pequeño. Los gatos no solo son criaturas muy territoriales, sino conscientes de su lugar en el orden social.

La llegada del nuevo inquilino puede causar todo tipo de reacciones negativas, desde celos y malestar, hasta agresividad. Comúnmente, el gato adulto puede lucir triste, distante y estresado, puede empezar a silbar excesivamente, e incluso dejar de comer en respuesta al cambio.

Entonces, ¿qué hacer para que tu gato acepte a su compañero y se lleven bien?

Aunque la introducción del gatico puede suponer varios desafíos, existen algunas recomendaciones para facilitar este proceso. Todo lo que se necesita es un poco de planificación y buena psicología.

 

5 consejos de expertos para presentarle un gatico pequeño a un gato adulto

Preparar el hogar

Aproximadamente 1 semana antes de la llegada del nuevo minino, coloca varios de sus artículos alrededor de la casa, por ejemplo el tazón de comida, otra caja de arena y su cama. De ser posible, incluye una manta o juguete que ya tenga el olor del gatico. Esto ayudará a que el gato mayor se vaya acostumbrando a todos los artículos y se familiarice con el nuevo aroma.

Designa un espacio o habitación pequeña para que el gatito la ocupe durante los primeros días. Asegúrate de colocar en ella todo lo que la mascota necesita. El gato adulto debería poder llegar a la puerta de esta habitación para olerlo y escucharlo, pero sin llegar a tener interacción directa.

Dorado, adoptado

 

Introducirlos y propiciar la familiarización

Es buena idea que el día de la llegada mantengas a tu gato en otra habitación inicialmente. Rodéalo de sus cosas favoritas. Esto te dará la oportunidad de llegar tranquilamente con el gatico y darle un primer recorrido de aclimatación por toda la casa.

A continuación, permite que el gato adulto salga y huela al minino durante unos minutos mientras lo tienes en tus brazos o dentro de un cargador / jaula. Lleva al pequeño hacia la habitación previamente preparada, dejándolo explorar su nuevo entorno.

Este es buen momento para darle varias golosinas al gato adulto, consolarlo y dejar que siga oliendo la esencia del gatico que ha quedado en tus manos. De ese modo podrá empezar a crear una asociación positiva con el nuevo olor.

Alfa, en adopción

Continuar con el proceso de aceptación

Es importante que, en los días posteriores a la presentación, sigas propiciando la familiarización entre ambos gatos. Dado que todavía se encuentran separados, una buena estrategia será intercambiar tazones de comida, juguetes, ropa de cama u otros objetos de uso diario.

Asegúrate de jugar y acariciar al gato adulto después de jugar con el pequeño. De esa forma sentirá que aún tiene tu atención, y de paso, olerá el aroma impregnado en tu ropa.

Permite que este se acerque, escuche y olfatee al nuevo inquilino, siempre manteniendo la separación entre ellos. Tan pronto como ambos se sientan cómodos con el aroma del otro, déjalos explorar individualmente sus territorios.

Nota: No permitas que el gato adulto tenga acceso al gatito sin supervisión.

Mantén esta rutina alrededor de 1 semana, siempre dependiendo de lo que te diga el comportamiento y el lenguaje corporal del gato.

Gouda, adoptada

Fomentar el tiempo juntos

Después de la primera semana, deja que el gatito explore la casa bajo tu supervisión. Permite que el gato adulto observe esta exploración y se retire si así lo desea. No fuerces la interacción.

Los expertos aseguran que el mejor momento para hacer la presentación formal es la hora de la comida, cuando el deseo por comer suele superar las demás distracciones. Deberás alimentarlos en tazones diferentes, dejando suficiente espacio entre ellos para que el adulto no se sienta amenazado.

Otra alternativa consiste en jugar con ambos al mismo tiempo, preferiblemente usando el juguete favorito del gato veterano. Esto fomentará la interacción y cooperación mutua.

¿Qué desafíos puedes esperar en ese primer encuentro?

Espera gruñidos y silbidos, lo cual es una parte normal en el establecimiento de su jerarquía. De cualquier forma, es aconsejable tener una manta a mano para separarlos en caso de desarrollarse una pelea a gran escala. Como dueño, debes estar preparado para reconocer las señales del lenguaje corporal felino que indiquen incomodidad, enojo, recelo, agresividad, etc.

Con suerte, los pasos seguidos hasta el momento habrán ayudado a que tus dos “bolas peludas” ya se conozcan lo suficiente como para coexistir varios minutos sin problema.

Hilda y Mist, en adopción

Incrementar el tiempo compartido

Inmediatamente después de la primera comida o interacción, sepáralos y mantenlos así hasta la próxima comida; sin embargo, esta vez querrás prolongar el tiempo de exposición. A medida que pasen los días, el gato adulto y el gatito deberán pasar más tiempo juntos.

Comparte golosinas, afecto y atención entre ellos por igual, no solo para construir asociaciones positivas, sino también para demostrar que no hay favoritismo. Fomenta cualquier interacción positiva del gato mayor hacia el pequeño mediante elogios, golosinas y caricias.

Otros aspectos a considerar

  • Durante la fase de introducción, puedes utilizar un difusor o spray de feromonas para “relajar los ánimos” del gato adulto.
  • Nunca apresures la presentación entre los dos gatos. Un dueño debe mantener la calma y nunca tratar de obligarlos a interactuar si todavía no están listos.
  • El gato adulto puede necesitar un tiempo para establecer su jerarquía con el nuevo gatito. En ese período es normal que trate de corregir al recién llegado mediante silbidos y golpes. Haz tu mejor esfuerzo por no interferir en esto.

El proceso de presentación entre dos gatos puede ser relativamente fácil y libre de estrés si pones en práctica los pasos y recomendaciones anteriores.

Deja un comentario

Your email address will not be published.