Cómo disminuir la alergia a los gatos

Sabemos que por mucho que te gusten los gatos, si les tienes alergia puede convertirse en un factor determinante a la hora de decidir si tener o no uno. Pero no nos alarmemos: todas las alergias son hasta cierto punto controlables. Podemos disminuir el impacto que tienen en nuestras vidas en función de su gravedad. En este post os queremos enseñar cómo disminuir la alergia a los gatos para que podáis convivir con uno.

¿Qué significa tener alergia a un gato?

La alergia que dan los mininos no se debe a su pelo como mucha gente cree, sino a una proteína que producen naturalmente. Esta proteína (Fel D1) está presente en la piel y la saliva de los gatitos. En algunas personas produce una reacción de rechazo inmunológico que les provoca estornudos, picor, lagrimeo, y dificultad respiratoria en los casos más graves.

Nosotros os vamos a indicar algunas de las opciones que tenéis disponibles para minimizar los efectos de la alergia cuando en el hogar conviven un gatito y una persona con alergia.

El peinado

Aunque os hemos dicho que la proteína que produce alergia a los gatos no se encuentra directamente en el pelo, los gatos la extienden por todo su cuerpo cuando se acicalan. Cuando les peinamos retiramos pelos muertos que están impregnados de alérgenos y además evitamos que floten por el aire, al tiempo que cuidamos la piel y pelaje de nuestra mascota.

El peinado debe realizarse, idealmente, todos los días cuando convivimos con una persona alérgica, y debe realizarlo alguien sin alergias. En caso de problemas menores, podemos peinar a nuestro gato una vez al mes si tiene pelo corto y todas las semanas si tiene pelo largo, aunque deberemos aumentar la frecuencia en épocas de muda.

Cepillo estándar para el peinado
Furminator

 

Hay muchos modelos de cepillos, pero los que usamos habitualmente para el peinado de los gatos es uno como el de la foto, con púas metálicas curvadas. En caso de convivir con un alérgico, os recomendamos el FURminator. Es el cepillo específico para muda, y es muchísimo más efectivo a la hora de retirar los pelos muertos del animal. Si lo compráis, es importante que elijáis el modelo apropiado a vuestro gato, ya que existen opciones para pelo corto y para pelo largo. Además de tardar mucho menos tiempo en cepillar a vuestro compañero, retiraréis más pelos que de lo contrario se quedarían flotando en el ambiente o adheridos a muebles y ropa.

Este cepillo también se puede usar en perros y lo recomendamos encarecidamente para conejos, ya que éstos tienen una muda extremadamente abundante (llegando a dejar incluso zonas de piel descubiertas) que requiere actuar con eficacia.

La limpieza de superficies

Esto no es una sorpresa para nadie que tenga alergias habituales al polen o al polvo: la limpieza de la casa es fundamental. Es muy importante abrir las ventanas todos los días, limpiar el polvo y el suelo, y cepillar o aspirar alfombras y sofás.

Para la limpieza del polvo usaremos paños húmedos o toallitas atrapapolvo, ya que atrapan directamente la suciedad en lugar de dejar que caiga en otro sitio como los plumeros y otros instrumentos tradicionales de limpieza. Además hay algunos productos que específicamente eliminan los alérgenos animales, como el Sanytol. Os recomendamos usar siempre que sea posible este tipo de limpiadores (leed la descripción de la etiqueta para saber cuáles son efectivos contra las alergias).

La limpieza del suelo

Con respecto al suelo, la mejor opción siempre será el aspirado. Además, hoy en día hay aspiradoras con filtros específicos para el pelo de los animales que resisten más tiempo el uso en una casa con mascotas y garantizan el aspirado de pelos y alérgenos. Las alfombras y los sofás de tela son un foco enorme de ácaros. Si tenéis, os recomendamos limpiarlos de forma habitual con productos específicos. Al igual que hay aspiradoras con filtros para pelo de animales, también encontramos estos filtros en aspiradoras de mano. Éstas pueden convertirse en nuestra herramienta esencial en la lucha contra la alergia, permitiéndonos aspirar todos los días de forma muy efectiva sofás, alfombras y otras superficies que atrapen polvo y ácaros.

Otros productos

Un producto que lleva ya tiempo en el mercado es el Vetriderm, una loción antialérgica que aplicamos directamente sobre el pelo de los animales.

Encontraréis el Vetriderm en muchos formatos: toallitas húmedas, spray, loción… Nosotros os recomendamos el bote de loción, por precio y pragmatismo, aunque podéis considerar otros formatos si os gusta. El Vetriderm es una loción espesa, algo más líquido que un gel, que aplicaremos en un trapo o toalla pequeña. Pasaremos concienzudamente la toallita por el pelo y la piel del animal, primero en el sentido del crecimiento del pelo y luego al contrario. Debemos prestar especial atención a las zonas donde los animales más se chupan, como los genitales, la cola, toda la zona del culete y las patitas.

Vertriderm en loción

No te preocupes: no tiene ningún tipo de olor ni es en absoluto tóxico para el animal. En realidad, lo que hace el Vetriderm es arrastrar las partículas alérgenas, «limpiando» a nuestro amigo de la caspa que a nosotros nos perjudica.

Esta loción la debe aplicar alguien que no tenga alergia una vez por semana, y en nuestra experiencia, tras dos o tres semanas los síntomas de la alergia disminuyen (o desaparecen en alergias leves). No se debe interrumpir la aplicación, ya que una vez lo hagamos estaremos dejando que se acumulen alérgenos en la piel del animalito.

¿Y si todo falla?

Por último, siempre podemos considerar el tratamiento con antihistamínicos, especialmente los primeros días tras introducir al animal en casa. Si acudimos a nuestro alergólogo o médico de cabecera y le contamos el problema, seguramente la primera solución que nos dé sea deshacernos del animal. Es importante explicarle que tener una mascota es importante para nosotros, que es un miembro de la familia y que queremos que ese sea el último recurso. Al fin y al cabo, las mascotas también benefician nuestra salud mental, especialmente en el caso de niños, ancianos y adultos con problemas emocionales.

Generalmente el sistema inmune de las personas se acaba «acostumbrando» a los alérgenos con los que están en contacto de forma recurrente, por lo que aliviar los síntomas hasta que se produzca la adaptación puede ser la mejor idea, pero para ello debemos estar asesorados por un especialista que nos diga exactamente qué tomar y cuándo hacerlo o durante cuánto tiempo.

También os recomendamos que el contacto de la persona alérgica con el gato se produzca poco a poco, incrementando la frecuencia y tiempo cada día un poquito más para observar los cambios en el organismo.

Esperamos que toda esta información os ayude, y que consiga que una alergia leve o moderada no sea razón para alejar de vuestras vidas al que será el mejor amigo que podáis tener.

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