Uno de los virus más habituales en gatos es este. Pero es importante saber que no es sinónimo de que el animal vaya a desarrollar enfermedad alguna. Lo más normal es que un gato contagiado con coronavirus lo expulse y puede también convivir con él semanas, meses o incluso años antes de hacerlo. En el peor de los casos, algo que ocurre normalmente en cachorros muy jóvenes, puede desarrollar la PIF, que sí es mortal.

¿Qué es el coronavirus?

El coronavirus es un tipo de virus muy frecuente en gatos. Según el Grupo de Medicina Felina Gemfe, entre un 25 y un 40 por ciento de los gatos domésticos lo tiene en su sangre, un porcentaje que se eleva del 80 al 100 por cien en el caso de los animales que viven en colonias. Un gato puede infectarse y curarse, o bien ser portador del coronavirus semanas, meses o incluso de por vida.  Un animal con coronavirus tiene una vida totalmente normal y lo habitual es que, al cabo de un tiempo, elimine el virus. Es fácil de detectar en un análisis de sangre o de heces.

¿Cómo se transmite?

El coronavirus se transmite mediante las heces de los gatos portadores. Los animales se infectan al ingerirlo cuando se acicalan o cuando comen. Por eso la incidencia es muy alta en colonias, en criaderos o residencias, donde varios felinos comparten un mismo cajón de arena. Es por las heces por donde el animal infectado expulsa el virus, bien de forma intermitente o bien continuamente durante semanas o incluso meses.

¿Cómo se elimina el virus del ambiente?

El virus sobrevive entre 3 y 7 semanas en un ambiente seco. Pequeñas cantidades de arena pueden portar muchos virus. Cualquier detergente o desinfectante lo mata y se debe aplicar en todo en el entorno donde vive el gato, especialmente en la bandeja de arena y en la zona donde come.

¿Una gata portadora infecta a sus cachorros?

Los gatitos están protegidos por la inmunidad materna las primeras 5 o 6 semanas de vida, pero luego esta protección va bajando hasta desaparecer en la semana 8. Si la gata está infectada de coronavirus, lo mejor para evitar el contagio a los gatitos, que tienen más riesgo de padecer una PIF, es separarlos de la madre en esas 5 o 6 semanas en que todavía están protegidos.

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¿Qué diferencias hay entre coronavirus y PIF?

Es importante distinguir entre el hecho de que el felino sea portador de un coronavirus, que en principio no trae ningún otro problema más allá de una diarrea leve, que si el gato desarrolla la Peritonitis Infecciosa Felina (PIF), una enfermedad que sí es letal en la gran mayoría de los casos. Aún así, es raro que un gato infectado de coronavirus desarrolle una PIF y depende de varios factores.

Animales en riesgo de desarrollar PIF

La edad del animal es un factor importante y los cachorros son más proclives a desarrollar PIF. Se calcula que el 70 por ciento de los gatos enfermos de PIF son menores de un año. También están en riesgo los gatos que viven en comunidades (colonias, protectoras o criaderos), ya que se contagian unos a otros con más facilidad. El estrés (de una mudanza o una adpción, por ejemplo) es otro factor que desencadena que el coronavirus mute y el gato desarrolle una PIF. Se cree que también juega un papel la genética porque se han detectado razas con más facilidad para desarrollar una PIF.

Síntomas de la PIF

El gato que desarrolla una PIF muestra fiebre, adelgazamiento progresivo, apatía y, en el caso de los gatitos, dejan de crecer. También pueden aparecer síntomas neurológicos como convulsiones, cambios de comportamiento y agresividad.

Curación

Desgraciadamente, la PIF es una enfermedad mortal y raramente un gato se cura. El animal puede sobrevivir meses desde el diagnóstico y normalmente, en su etapa final, se opta por eutanasiar a los animales para ahorrarles sufrimiento.

¿Existe vacuna para la PIF?

Sí existe una vacuna, pero se desconoce su eficacia y algunos estudios la sitúan como baja. Sólo se puede aplicar en gatos mayores de 16 semanas de edad, cuando la mayoría ya están infectados por el virus.

¿Cómo se puede prevenir el contagio en casa?

El PIF es muy raro en gatos caseros, afecta sobre todo a animales que viven en comunidades. Se puede minimizar si se mantienen grupos de pocos individuos (menos de cinco gatos en una casa) y también evitando factores de estrés como los cambios de casa. Conviene controlar sus parásitos y no vacunarles el mismo día que se les castra.

¿Cómo introducir a un gato en un entorno con coronavirus?

Si en la casa donde se pretende introducir a un nuevo gato ha fallecido otro por peritonitis, hay que esperar dos meses a que el virus se haya inactivado.

Siguiente entrega: Enfermedades frecuentes en gatos II: Calicivirus (CFV) 

Bibliografía:

 

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