En el artículo de hoy, vamos a profundizar sobre la epilepsia en mascotas. Una enfermedad que puede llegar a afectar de 1% a 2% de gatos y perros.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es el trastorno neurológico crónico más común en los animales de compañía. Su principal síntoma son las convulsiones. Aunque. dependiendo del tipo de epilepsia, pueden darse otros efectos como cambios en el comportamiento o temblores.

Síntomas que puede mostrar mi mascota

La mayoría de crisis suelen durar apenas segundos o minutos, tras los cuales cesan de manera inmediata. Posteriormente, el animal puede tardar un tiempo en recuperar la normalidad. Sin embargo, los signos pueden ser variados. Por ello, podemos establecer la siguiente clasificación:

  • Focales. Las convulsiones pueden darse en una extremidad, una parte del cuerpo o en la cara.
  • Generalizadas. Son las más comunes y perceptibles. Generalmente, el animal pierde la conciencia y convulsionan las cuatro extremidades. En estos casos, es probable que nuestra mascota salive, se orine o defeque en plena crisis.
¿Con qué tipo de epilepsia podemos encontrarnos?

Se denomina epilepsia estructural en aquellos casos que encontramos una anomalía en el encéfalo. Puede tratarse de un problema vascular, inflamatorio, tumoral o traumático.

Epilepsia reactiva es aquella que se diagnostica debido a una intoxicación o por un problema metabólico subyacente que altera la actividad normal neuronal.

La epilepsia ideopática suele presentarse en perros entre 6 meses y 6 años. Mientras que en gatos, lo habitual es que se encuentren en los 3 años y medio, cuando la enfermedad se presenta. Se considera una enfermedad hereditaria y se diagnostica por descarte a las anteriores. En perros, algunas razas son más propensas a sufrir epilepsia. Entre ellas, podemos encontrar los Cocker Spaniel, los Beagle o los Pastores Belga.

Cabe destacar que en mascotas que sufran este tipo de trastorno NO ES RECOMENDABLE que se reproduzcan. Pues como hemos mencionado anteriormente, es una enfermedad hereditaria. Muy probablemente, los cachorros la padecerán en el futuro.

Reyna, una perrita que padecía epilepsia y tuvo una vida normal
Fases de la epilepsia en perros y gatos
  • Aura. Es el momento previo a la convulsión. Los signos más comunes se dan en el comportamiento del animal. Lo habitual es que se pongan nerviosos. Aunque hay mascotas a los que les afecta de manera contraria, estando tranquilos y calmados. Tras un tiempo con las crisis, probablemente averigüemos cuándo le darán. El animal, generalmente, actuará de la misma manera siempre.
  • Ictal. En este punto se producirá el ataque epiléptico. Puede durar segundos o minutos. El animal caerá al suelo de manera rígida y sufrirá espasmos.
  • Post-ictal. Es la recuperación tras el ataque sufrido del animal. Probablemente, se sentirá aturdido y desorientado. Puede incluso ocasionarle ceguera y sordera durante minutos.
¿Qué pruebas deben realizarse para diagnosticar la epilepsia?

Si se sospecha que el animal pueda tener un daño cerebral (epilepsia estructural) se procederá a realizar un TAC o RMN.

Se aconseja realizar una analítica o buscar un tóxico en sangre si creemos que podemos estar ante un caso de origen reactivo.

En cuanto a la epilepsia ideopática se diagnóstica por descarte a las anteriores. En estos casos, deberemos realizar todas las pruebas mencionadas. Al no obtener ningún resultado positivo, se dará por hecho que nos encontramos ante una epilepsia ideopática.

¿Qué tipo de tratamiento necesitará mi mascota?

Una vez diagnosticada la epilepsia, el veterinario nos recetará la medicación más apropiada.

En los casos de epilepsia debido a tumores cerebrales el neurólogo valorará las diferentes opciones. Una de ellas es la cirugía.

Cuando el animal sufre una epilepsia ideopática, el neurólogo se encargará de recetar el fármaco más adecuado. Dependiendo de la frecuencia, intensidad y duración de los episodios, se optará por una medicación u otra. Actualmente, las más utilizadas para la epilepsia son: fenobarbital, imepitoina, bromuro potásico y leveriracetam.

¿Qué hacer en el momento que mi mascota sufre una crisis?

Ante todo, y aunque resulte complicado, en la epilepsia en perros y gatos debemos mantener la calma. Hay que evitar que el animal se haga daño por lo que hay que situarlo en un lugar seguro y a ser posible cómodo. Podemos ayudarnos de mantas o cojines. Es fundamental tener en cuenta que un animal jamás va a tragarse la lengua, así que no debemos intentar abrirle la boca, pues podría hacerse daño. En el supuesto de que el animal abra la boca al convulsionar, debemos procurar que no se muerda la lengua. En este caso, deberíamos introducir en su boca una zapatilla o cualquier otro objeto para tratar de evitarlo.

Cuando el veterinario nos haya recetado diazepam rectal, debemos usarlo. Generalmente, y como hemos comunicado anteriormente, el episodio durará escasos minutos. Si este tiempo se alarga, debemos acudir de manera inmediata al veterinario de urgencia para que controle el estado epiléptico.

Si detectamos que nuestra mascota sufre alguno de los síntomas hay que acudir a un veterinario
Bibliografía:

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