Etapa 6: De Portomarín  a Palas de Rei

Queridos perregrinos,

Hoy he sido muy buena. Tanto tanto que me han caído seis huesos de chuleta de cerdo y otros seis de churrasco. Todo eso después de 23 kilómetros, poco antes de completar ya seis etapas.

Más de 125 kilómetros acumulados en mis patitas, que están fenomenal. El único percance que he tenido es que ayer me clavé una piedrecita en un dedo, pero ni siquiera me hizo herida. Por lo demás, estoy hecha un toro.

Ya queda menos para llegar a Santiago y esto del camino me está gustando. Noto el cansancio y ya casi no tiro de la correa. Solo cuando veo un gato y hoy, por primera vez, unos caballos peregrinos.

Esos seres extraños de cuatro patas.

Y es que el camino parecía una romería. Mucha mucha gente en procesión, incluso otros dos perregrinos que se unieron en Sarria: Tomás y Zeus. Majetes pero un poco canijos para mi…

Zeus, un viejoven de 8 años muy interesado en Maci.

Con la etapa de hoy hemos dejado atrás esas aldeas gallegas de casas de piedra y pizarra. El verde sigue ahí, pero los espacios eran más amplios y los pueblos menos encantadores.

También ha habido más carretera, pero en los caminos he aprovechado para corretear, liar algún peregrino para que me lanzara un palo y revolcarme en la hierba (mi deporte favorito).

Maci en el paraíso.

No nos hemos topado con más perros sueltos con malas pulgas, solo a una especie de tekkel con cascabel que nos ha seguido unos metros muy interesado. Nada, no hay manera de encontrar a alguien de mi tamaño.

De todos los peregrinos y aldeanos solo me ha caído mal un hombre que, sentado en un banco de piedra, ha pedido a mi compi humana quedarse conmigo. A ver, Galicia está muy bien, pero yo prefiero mi sofá y mis colegas del parque.

Ah, y me han regalado un adorno más para acercarme al estatus de mono de feria: una banderita de Costa Rica. Me queda fenomenal con la concha de berberecho y la flecha. Ya solo me falta una guirnalda y lucecitas.

Maci dando la murga con el palo.

Tras los 25 kilómetros de hoy, estamos ya los cuatro en el albergue O Cabalo Verde. El hospedero, muy majo, nos ha dejado una habitación de cuatro por unos euros más. Es luminosa y limpia, aunque a mi me da bastante igual porque lo único que quiero es tirarme a dormir y soñar con empanadas, huesos de chuleta y patatas fritas. Mañana nos espera la etapa más dura de 30 kilómetros. Así que, hasta más ver perregrinozzzzzzzzzzzzzz…

Zzzzzzzzzzzz.

Información útil de la etapa

Distancia: 25 kilómetros

Alojamientos perregrinos

Gonzar

– Albergue Casa García. 982 157 842 (el perro duerme fuera).

Portos

– A Paso de Formiga.. 618 984 605 (el perro duerme fuera).

Palas de Rei

– O Cabalo Verde. Limpio y lumisono. Hospitalero muy amante de los perros. 40 euros por coger una habitación de cuatro para los tres.

– Casa o Camiño. 982 374 066.

– Pensión Maite. 982 380 051.

– Pensión Casa Curro. 982 380 044.

Etapa anterior: Sarria-Portomarín

Etapa siguiente: Palas de Rei-Arzúa

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