Experiencias de adoptantes. Rosa: «Dale una oportunidad a él, y él te la dará a ti»

En este apartado os contamos las experiencias de nuestros adoptantes de Zarpas y Colmillos. Con sus vivencias, quizás podamos animar a alguien a adoptar y concienciar sobre la responsabilidad de abrir nuestra vida a un animal. Son historias reales de gente normal que tomó en su momento esa importante decisión. Hoy os presentamos a Rosa que decidió adoptar a Nasus.

Mi nombre es Rosa. En casa somos cuatro y nuestro peludete, Nasus. Nasus tenía dos años cuando lo adoptamos, y ya tiene cuatro y medio.
Pregunta – ¿Qué te animó a adoptar a un peludo?

Respuesta – Antes tuvimos una gatita que murió. A mi siempre me habían dado miedo los animales y a mi hija pequeña mucho más, era pánico lo que tenía. Con la gatita el miedo se le quitó, pero además nos dimos cuenta lo que un animal puede aportar a un humano… amor. Amor incondicional, de ese que es difícil encontrar en otra persona… Los animales te dan todo a cambio de nada, y siempre tuvimos claro que adoptar era la opción. Hay muchos animales que no tienen quién se encargue de ellos por los motivos que sean. Si tú quieres tener ese amor incondicional en tu casa, adopta. Dale una oportunidad a él y él te la estará dando a ti.

P. – ¿Cómo conociste la protectora Zarpas y Colmillos?

R. – Yo conocí Zarpas por una compañera del trabajo, Noemi. Ella me invitó a ver su web y mirar a menudo y que cuando nos sintiéramos identificados con alguno, probáramos…, fue amor a primera vista. Nasus nos encandiló desde el principio. Deciros que nunca habíamos tenido perro, pero de todo se aprende y más si pones ganas. Probamos un fin de semana con él, sin pasar noche. Pasó un tiempo y nos dijeron que el siguiente finde con noche. Esa noche me di cuenta que los animales lloran, y lloran como nosotros. Él se debía sentir fuera de su sitio habitual, le fui a consolar, me di cuenta que tenía lagrimas como los humanos y que gemía. Extrañaba su primera noche fuera de su sitio habitual.

Le fuimos a dejar ese domingo en la casa dónde estaba acogido con más peludos y cuál fue nuestra sorpresa que, como un niño, llegó a casa alegre y saltando, como si les contara a sus compañeros lo bien que lo ha pasado el finde, pero no quería que nos fuéramos… Nos iba a buscar al portal, corriendo. Ahí nos dimos cuenta que Nasus era nuestro compañero, que seguiríamos el protocolo que nos indicaran pero que nos gustaba y le gustábamos.

P. – ¿Qué opinas sobre los requisitos de adopción de las protectoras?

R. – Los requisitos de adopción de las protectoras creo que son necesarios porque, por desgracia, hay muchas personas que se piensan que los animales son un producto de diversión o entretenimiento más de nuestra sociedad. Por eso cuanto más exigentes seamos creo que es lo que procede.

P. – ¿Qué consejo le darías a una persona que se está planteando adoptar?

R. – Mi consejo a quién se esté planteando adoptar, tener claro que es un miembro más de tu familia, con el que vas a tener que renunciar a muchas cosas pero con el que también vas a disfrutar de momentos únicos, miradas especiales y lametones de corazón.

P. – ¿Quieres compartir alguna anécdota?

R. – Nasus lo pasó regular al principio las horas que  no estábamos en casa, se comió el mando a distancia, rompió alguna que otra cosa… Pero a él, el Covid le ha venido de perlas, tener a toda su familia ahí a su lado, tirándole la pelota sin necesidad de salir a la calle, ahora ya se queda solo porque sabe que el sofá es suyo como del resto.

En una ocasión en uno de sus paseos, mi marido se rompió un hueso del pie, por un traspié en un agujero del césped y no podía plantarlo. El tiempo que estuvo sentado esperando que le fuéramos a recoger, adivinad qué hizo nuestro peludo. Pasó de estar corriendo y buscando todas las piñas del parque a estar sentado al lado de su amo y alerta a todo el que se acercaba, decía mi marido que de repente sacó su vena protectora. Sabía que algo pasaba y había llegado su momento de estar alerta cuidando de su amo. En el momento que llegó mi hijo al parque, Nasus salió corriendo a llevarle adónde estaba mi marido .

Y otra anécdota reciente: hace no mucho dejamos la cena a mi marido, que llegaba tarde; plato puesto, cubiertos, pan, vaso de agua, todo colocado en la mesa alta de la cocina, yo mientras fui a tender la ropa. De repente escuché un ruido en la cocina, cuando me acerqué Nasus estaba en el suelo lamiendo. Me fijé que el plato en lugar de dos filetes tenía uno, pero todo estaba perfectamente colocado. No parecía que Nasus hubiera tocado nada ahí. Pregunté a los niños y efectivamente en el plato había dos filetes.

Nasus había cogido cuidadosamente solo uno, sin apenas mover el orden que tenía la composición. Se había subido a la silla y de ahí a la mesa. La silla estaba metida en su hueco, y Nasus se había comido el filete, al mirarle ya sabíamos que lo había hecho… Son como niños, no hizo falta regañarle. Él nos miro y de repente giro la cabeza hacia otro lado. Sabía que había hecho algo que no nos iba a parecer bien. ¿Cómo puede un perro ser tan cauto de coger solo uno de los dos filetes sin desmontar el resto y sin parecerlo? Pues porque son muy listos y, sobre todo siempre nos van a devolver con creces todo el amor que nosotros le demos.

Es de las mejores cosas que me han pasado en mi vida.. ¡son lo mejor!
¡Muchas gracias, Rosa por compartir tu experiencia de una manera tan interesante y gracias ante todo por adoptar!

Si has leído hasta aquí quizá sea porque también quieres vivir esa experiencia y estás pensando en adoptar a alguno de nuestros zarpitos/as. Si crees que estás preparado/a para esa responsabilidad, puedes consultar los animales de nuestra protectora que están esperando una familia que los quiera para siempre.

También puede ser que te hayan entrado ganas de ser casa de acogida, y en estos momentos son más necesarias que nunca, ¿nos echas una zarpa acogiendo a un peludo?

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