Final feliz de una camada traída en plena pandemia

Este no es un final feliz cualquiera. Es una historia de esfuerzo y generosidad de muchas personas que han hecho posible traer a Madrid una camada en plena pandemia.

El 12 de febrero una perra pastora de 11 años dio a luz a 4 cachorros en un pueblito de Asturias. El pastor se iba a deshacer de ellos si no encontraba con quien dejarlos, así que Zarpas se comprometió a hacerse cargo. De los 4, una ya tenía familia por lo que Zarpas se ocuparía de 3, dos machos y una hembra.

Un mes después, el coronavirus nos encerró en casa. Los cachorros seguían con su madre, pero la perra tenía que pastorear todos los días y a duras penas llegaba a darles de mamar. Los cuatro vivían confinados también, pero en un establo. Y no nos podíamos trasladar a Asturias a buscarles. Fueron días de incertidumbre y de muchas llamadas de teléfono a protectoras y a transportistas para dar con la manera de traer a Madrid a los pequeños sin saltarse las normas.

Los peques viajarían en furgoneta

Por fin, conseguimos un transportista de mascotas que, con una lista de centenares de avisos sin poder atender, se comprometió a traerlos en su camión. Fue el 18 de abril, cuando con algo más de 2 meses de vida llegaron por fin los cachorros. A partir de ese momento serían Nui (la hembra marrón), Koru y Rif.

Nui se quedó en acogida en la casa de la que escribe este artículo. Y fue amor a primera vista. La chiquitilla, la única marrón y que parece hija del butanero, mucho más canija que sus hermanos, se adaptó en seguida a su casa. Y a su nueva hermana Lola, convertida en compañera incansable de juegos y revolcones. Sus orejotas se fueron poniendo tiesas y la que es mezcla de perra pastora y mestizo de border collie se ha acabado pareciendo más a un corgi. Sus torpezas, sus ruiditos al dormir y sus lametones nos conquistaron, así que Nui se ha quedado adoptada con nosotros 🙂

Rif y Koru, juntos de acogida

Sus hermanotes, Koru y Rif, se fueron juntos a otra casa de acogida con Karina, donde han socializado con otros cuatro perretes y se han abierto al mundo. Desde el primer momento en Zarpas acumulamos una larga lista de interesados en ellos, pero lamentablemente había que elegir. Después de casi dos meses de fiel espera, una entrevista y muchos nervios, los adoptantes ya están con sus cachorros.

Conociéndose todos en la entrevista preadopción.

Koru (paz en maorí) conservará su nombre con una familia que había comprado media tienda de animales cuando el perrete llegó a su casa. La primera noche la pasó muy bien y se enamoró en seguida de un peluche de brócoli. No sustituye a Rif, pero es una delicia destrozarlo 😉

Rif será a partir de ahora Floki, como el uno de los personajes de la serie Vikingos. Por la intensidad de su mirada y su fuerza, explica la pareja que desde ahora compartirá vida con él.

Rif (Floki) con sus nuevos compañeros humanos.

Los primeros días están yendo muy bien, a pesar de unas noches con algún lloro que les hacen dormir en el sofá junto al cachorro. Es notarles cerca y el pequeño duerme tranquilo. Luego ya, por el día, se dedica a cosas más interesantes:

La historia de los de Asturias muestra, una vez más, que todo es posible cuando se unen los esfuerzos. Es un relato de esperanza y de confianza en el ser humano. Gracias a todos los que habéis hecho posible este granito de arena, especialmente a Zarpas y Colmillos que no dudó en decir sí cuando los peques lo necesitaban.

 

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