¿Por qué los animales no se deben regalar?

Mucha gente piensa que las adopciones deben ser gratuitas porque están realizando un acto bondadoso al adoptar un animal y que esa buena intención debería ser suficiente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que rescatar animales requiere tiempo, voluntad, esfuerzo y también dinero. Pero estas no son únicamente las razones por las que las asociaciones de animales huyen del término “regalar” animales.

Si has llegado aquí porque quieres saber por qué no se utiliza el término «regalar» y se suele pedir un donativo cuando se adopta, ¡sigue leyendo!

La situación actual de las protectoras en España

En 2021 se abandonaron 285.000 perros y gatos en España (datos sacados del estudio «Él Nunca lo Haría” que publica cada año la Fundación Affinity). Eso quiere decir que todos los días se abandonan unos 800 animales en un país con aproximadamente 1.600 entidades protectoras de animales. Si hacemos una división equitativa, cada protectora debería dar entrada cada año a 178 animales, teniendo en cuenta que no todos los animales de otros años son adoptados. Estas cifras son imposibles para la gran mayoría de protectoras, que suelen ser entidades pequeñas gestionadas por voluntarios, a veces sin refugio (como es el caso de Zarpas y Colmillos) y que solo reciben aportaciones económicas de los socios y padrinos o donaciones puntuales. Aun así, la mayoría de las protectoras recogen y ayudan a más animales de los que pueden económicamente.

Estudio

Imagen perteneciente al estudio «El Nunca lo Haría» de la Fundación Affinity en la que se observa que la mayoría de los animales son encontrados abandonados en la calle.

El trabajo de las protectoras

Cada vez que se rescata a un animal, la protectora en cuestión se hace cargo en un primer momento de trasladarlo al veterinario para realizar un chequeo o solucionar las posibles enfermedades o lesiones que pudiera tener. No está de más recordar que algunos animales son abandonados precisamente por estar enfermos o que algunos son encontrados en situaciones deplorables o heridos de gravedad. La protectora también cubre económicamente las siguientes visitas al veterinario (especialistas, pruebas y cirugías necesarias). Además, también cubren su alimentación diaria (algunos animales requieren alimentación específica debido a alergias u otros problemas de salud), así como vacunas, esterilizaciones, medicamentos, desparasitaciones, chip de identificación y todo aquello que sea necesario para su bienestar (caja de arena y arena para gatos, rascadores, comederos, camas, juguetes, redes anticaída para las casas de acogida, etc.) Nada de lo nombrado anteriormente es gratis. Es cierto que se reutiliza mucho material y que hay personas que hacen donaciones, pero no suele ser suficiente.

En la foto aparece parte de la directiva de Zarpas y Colmillos con adoptantes y algunos de los perritos de la protectora 

 

Entonces… ¿Por qué adoptar no es gratis?

Por una parte, el principal motivo de que las adopciones no sean gratis y no se puedan considerar “regalos”, es que a las protectoras de animales no les sale gratis rescatar animales. Este es el motivo fundamental por el que se pide un donativo para llevar a cabo la adopción. Con este donativo se cubre parcialmente lo que se ha invertido en que el animal adoptado haya sido alimentado, vacunado, chipado, esterilizado, etc., hasta el momento de su adopción, en ocasiones, años. Los socios, Teaming y padrinos/madrinas de las protectoras aportan y son imprescindibles para llevar a cabo su labor, pero no es suficiente para cubrir todos los gastos. Si no se pidiera este donativo a las personas que adoptan, no se podría seguir rescatando más animales.

El antes y el después de Tiks, un gato rescatado por Zarpas y Colmillos y que continua en adopción

¿Qué significa exactamente regalar animales?

Por otro lado, y desde un punto de vista semántico, el concepto «regalar» no es el más adecuado cuando hablamos de animales. En nuestra sociedad tenemospor costumbre regalar en determinadas circunstancias, ya sea por cumpleaños, por navidad o por sorpresa. Eso sí, con ticket regalo, por si no nos gusta poder cambiarlo o devolverlo. Los animales no son objetos, caprichos o juguetes, son seres vivos, tienen sentimientos y los demuestran. Son amigos y familia. Tener un animal es una responsabilidad y no se pueden devolver porque lo querías más pequeño o de otro color o porque no se comporta como esperabas.

Responsabilidad = ¿?

Esta responsabilidad de la que hablábamos en el párrafo anterior, se hace más evidente cuando entendemos que todos los gastos nombrados anteriormente y, que hasta el momento de la adopción asume la protectora, los tiene que asumir el adoptante. Antes de adoptar hay que plantearse diversas situaciones que ocurrirán después de que el animal llegue a casa, ¿qué pasará cuando el animal enferme?, ¿qué comida se le proporcionará?, ¿vivirá en buenas condiciones?, etc. Aunque es verdad que a veces los gastos veterinarios son excesivos o existe una razón económica por la que los gastos del animal pasan a un segundo plano, muchas veces es cuestión de amor y responsabilidad. En la mayoría de los casos, las protectoras esperan que las familias adoptantes devuelvan la ilusión de vivir a animales que han sufrido situaciones extremas de maltrato o abandono.

No regales, no compres, adopta y salva una vida.

Animalistas, protectoras, asociaciones y demás entidades de protección animal siempre utilizan el término “adoptar” y no “regalar”. Adoptar significa que acogemos a un animal en nuestro hogar para que forme parte de nuestra familia. ¿No es una definición mucho más bonita?

Si después de leer este artículo quieres conocer a los animales que tenemos en adopción y tienes ganas de ampliar tu familia, haz clic en el este enlace y salva una vida.

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