Por qué no es buena la combinación gato y cascabel

Desde siempre, ver a un gato con cascabel nos ha parecido una escena lógica y bonita. Sin embargo, en realidad no es tan bueno como lo pintan e, incluso, es perjudicial para nuestro amigo felino. La salud, tanto física como psicológica, del gato debería primar sobre la estética. ¿No creéis? A continuación os explicamos los motivos para no ponerle nunca más a vuestro peludete un cascabel.

Por qué no es buena la combinación gato y cascabel

  • El sonido tan fuerte y cercano a sus oídos puede llevar a que pierda agudeza auditiva o llegar a desembocar, incluso, en sordera o problemas neurológicos.
  • También puede afectarle psicológicamente, ya que ese ruido constante que le sigue con cada movimiento perjudica su calidad de vida y su estado de ánimo.
  • Se pueden enganchar en algunos sitios y hacerse daño. Es por todos sabido que los gatos son animales muy ágiles y les gusta meterse y subirse a cualquier sitio, algunos incluso imposibles. El problema puede llegar cuando el cascabel se enganche con algo y el peludete no sepa zafarse de ello. Puede hacerse mucho daño o, incluso, acabar en desgracia.

Rebeca San Juan, veterinaria colaboradora de Zarpas, resume los problemas que puede suponer el cascabel para un minino: «Su oído es muy fino, oyen mucho mejor que los humanos. Si hiciéramos una comparativa sería como si a nosotros nos colocaran música de discoteca cerca de nuestros oídos cada vez que nos moviéramos».

Aparte de molesto, el cascabel impide a los gatos escuchar otros sonidos y, a la larga, pierden audición. «Es más recomendable no ponerle cascabel. Si lo que queremos es identificar a nuestro gato es mejor un collar sólo». Por eso, la veterinaria recomienda no usarlo. Solo en casos muy extremos podrían tener algo de sentido, como para evitar que cacen pájaros en peligro de extinción en gatos con mucho instinto cazador. Porque el cascabel solo consigue bajar la calidad de vida de nuestro felino 🙁

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