Un perrete más en la familia Zarpas

¡¡Que somos uno más en la familia zarpas!!

Cuando salimos de vacas parece que nos llevamos a tope el campo magnético de atracción de peludos. Porque os vamos a contar una historia que a muchos ya os sonará de otros casos.

Nuestra Sara estaba tomándose unos días de descanso en Cantabria y allí estaba él, solito en mitad de una carretera. Con una mirada preciosa pero cargada de incertidumbre, de no entender por qué ninguna persona se paraba a ayudarle.

Todos hemos tenido alguna vez una conjuntivitis, así que podemos imaginarnos un poco lo que sentía Chispi.

El tiempo pasaba y su ojito cada día le dolía más.

Pero ojalá solo hubiera sido eso, porque el pobre además estaba comido de pulgas, lleno de rastas, cojeando, con los dientes de abajo rotos y la boquita hecha polvo. Damos gracias a todas las personas que nos ayudaron con su caso. Gracias a ellas hemos podido traerle a Madrid para darle una nueva vida.

Chispi ha pasado por el vete y nos han confirmado lo de su conjuntivitis, así que le han mandado una pomada antibiótica.

Además, tiene que tomar antiinflamatorio porque le han diagnosticado dermatitis causada por el rascado. Hemos tenido que estar muy pendientes porque tuvo un bultito que le infiltraron porque le sangraba mucho. Como también le notamos que hacía poco pis, se le han hecho varias pruebas, pero han salido todas bien y ya se va normalizando.

 

Como veis, Chispi ha llegado a nosotras al límite. Llevaba unos días que apenas comía, así que nos guardamos el corazón en un puño y al vete. Nos han dicho que tiene anemia y que es positivo a erlichia. Por ello tenemos que seguir con su tratamiento junto con vitaminas y en unos días cambiaremos a doxiciclina para tratar su erlichiosis.

Cada día le notamos más fuerte y más feliz. Él sabe que ahora tiene una familia que le quiere y que no vamos a volver a dejar que le pase nada malo. ¿Quieres saber más de Chispi? Mira su ficha de adopción y enamórate.

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