¿Por qué mi perro tiene mal aliento y cómo combatirlo?

En muchas ocasiones, el mal aliento de nuestro perro es un síntoma de una incorrecta higiene dental. Una dieta poco saludable y la vida sedentaria son factores que influyen en las características del aliento del can. Pero, ¿cuáles son las causas y cómo debemos remediar este problema? Para responder estas preguntas contamos con Rebeca San Juan, veterinaria colaboradora de Zarpas y Colmillos.

Causas que provocan el mal aliento de un perro

Las causas habituales que provocan el mal aliento son numerosas y variadas, por lo que no existe un único tratamiento. Entre los motivos más usuales, encontramos:

  • Trastornos localizados en la boca, como las caries, el sarro, la enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis) u otras patologías infecciosas. La gengivitis es una enfermedad de las encías, producida por la acumulación de placa. Más del 80% de los perros mayores de tres años sufre esta patología. La enfermedad periodontal afecta al tejido que sujeta los dientes del can. Puede provocar la pérdida dental del animal.
  • Infecciones en la faringe, que pueden ser víricas, bacterianas u originadas por hongos.
  • Patologías del sistema digestivo. Un olor fétido estaría asociado a afecciones hepáticas, junto a otros síntomas como vómitos o astenia.
  • Complicaciones del aparato respiratorio, como la inflamación de los conductos nasales (rinitis) o el hinchazón de los senos (sinusitis).
  • Infecciones renales. En estos casos el aliento se asemeja al olor de la orina.
  • Diabetes. Es propio de esta enfermedad, el ingerir mucho agua y orinar en exceso.
  • Pienso con pescado. En algunas ocasiones, el olor de la boca de nuestro can puede oler a pescado. En determinadas ocasiones, influye el hecho de que el pienso, contenga este alimento. Si no es el caso, probablemente se deba a la acumulación de sarro.

Combatir el mal aliento

Siempre que no sea debido a enfermedades, podemos intervenir en el cuidado dental de nuestra mascota.

  • Es muy importante la limpieza dental. Debemos comprar pasta canina, cepillos dentales, aerosoles o soluciones bucales adecuada para nuestro perro.
  • Otro factor fundamental es la alimentación. Asegurarse de que nuestro can disfrute de una dieta equilibrada, que incluya pavo, carne, huevos o hígado y rica en productos frescos. Las dietas que mayoritariamente lleven carne, pueden provocar más sarro y mal aliento.
  • Los hábitos de vida que lleve nuestra mascota también influirá. Por eso, es importante que, al menos, dos veces al día se realicen paseos al animal de largos recorridos. Es necesario que tenga un buen estado de salud para mantener su organismo en forma.
  • Es importante también, alimentarlo con snacks, huesos o chucherías que ayuden a mantener su boca sana.
  • El agua filtrada dificultará la aparición de sarro ya que tendrá menor cantidad de cal.
  • Controlando la alimentación podemos determinar que hay comidas que »camuflan» el olor como la canela o el aceite de coco. La manzana, el apio o la zanahoria podrían tener un efecto similar. Pero recordad que esto es solo de manera temporal, lo ideal sería realizar una limpieza, consultada previamente con el veterinario.
  • Es recomendable acudir al veterinario al menos una vez al año. Este revisará la dentadura del can y será el encargado de determinar si es necesario realizar una limpieza.
Es importante acudir al veterinario para comprobar el estado de salud de nuestro perro

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