¿Alguna vez te has hecho esta pregunta? Lejos de ser una sensación húmeda y «rasposilla» en tu piel, es un gesto gatuno cargado de significados. Puede que alguno lo hayas deducido, pero seguro que uno o más de uno  de los siguientes motivos te sorprende. También es importante saber si se trata de un comportamiento normal o nos da a conocer una anomalía en nuestro compañero felino. Además, ¿sabes si este gesto entraña algún riesgo para la salud de los humanos? Vamos a conocer la respuesta a todos estos dilemas.

      

MUESTRA DE AFECTO:

Al igual que los humanos demostramos nuestro cariño hacia nuestros familiares y amigos mediante besos y abrazos, los gatos manifiestan su aprecio y aceptación por sus semejantes a través del lamido. Por lo que, de esta manera, tu gato está diciéndote que te quiere y que perteneces a su manada. Seguro que en el caso de los perros has oído en más de una ocasión eso de “me da besitos” cuando lamen a algún miembro de su familia humana. Pues los gatos también lo hacen.


COMO ACICALAMIENTO:

Probablemente los felinos ostenten el título de los más limpios del reino animal y los gatos hacen gala de ello. Pueden pasarse horas lavándose a ellos mismos e incluso a sus compañeros de manada gatunos (sobre todo en aquellas zonas en las que ellos mismos no llegan a lamerse) y humanos. Por lo que tu gato quiere que estés limpio y reluciente como él. También puede deberse a que huelas a algo que no le guste y quiera cambiar ese olor en ti o en otro de sus compañeros animales. Tras una visita al veterinario, querrán eliminar ese olor que les recuerda a algo no muy grato.

LLAMADA DE ATENCIÓN:

Cuando los cánticos “maulliles” no surten el efecto deseado, nuestro rey de la casa cuenta con otro recurso para solicitar que le hagas caso. Puede ser que estés dormido y no hayas podido oírle maullar, por lo que tu despertar probablemente sea notando una sensación húmeda y un poquito áspera en la mano, la cara, en el pie… Qué forma más tierna de amanecer, ¿no?

MARCAJE:

Puede que ya te hayas dado cuenta de que perteneces a tu gato. Si pudiera hablar nuestro idioma, seguramente se referiría a ti como “mi humano”. Si te lame, está afianzando este sentimiento de posesión o pertenencia a su manada. Al igual que suelen frotar su cuerpo y, en especial, su cabeza a la altura de la nariz y la boca contra todo tipo de objetos de la casa y tus piernas o manos para marcar con sus feromonas, el hecho de lamer es otra forma de marcaje. Además, imagina que has acariciado a otro perro o gato, tu gato puede percibir su olor como posible competencia por tu amor, por lo que te lamerá para afianzar que eres suyo y eliminar ese olor de sus rivales.

ALGO HUELE RICO:

¿Has estado cocinando algo que huele que alimenta? ¿Le acabas de obsequiar con una de sus chuches preferidas? O, ¿te acabas de conceder un capricho? Si es así y no te has lavado las manos, tu gato detectará ese aroma irresistible de tus dedos y deseará lamerlos para catar tal delicia. Si huele bien, mejor sabrá, ¿verdad? Otra opción, menos atrayente es que le guste el olor de tu sudor y su sabor saladito, un manjar que los humanos no sabemos apreciar como los mininos.

 

SIGNO DE ALARMA:

No es lo más habitual, pero si ninguna de las situaciones citadas anteriormente explican el comportamiento de tu felino, puede ser un indicio de algo que no va bien.

Al igual que los humanos sufrimos estrés y ansiedad, los gatos también pueden padecerlos. Una de las formas de manifestar este estado ansioso es mediante el lamido compulsivo, tanto a ti como a él mismo. En uno de los capítulos del programa “My Cat from Hell”, su protagonista gatuno tenía la pulsión de lamer los pies de sus familiares humanos. Esto se debía a cierto grado de ansiedad e incluso de aburrimiento, por lo que constantemente intentaba llamar la atención de sus humanos. También es frecuente observar este comportamiento en gatitos que han sido separados prematuramente de su madre y no han podido desarrollar sus habilidades sociales con ella y sus hermanos, lo que les genera cierto grado de estrés que muestran de esta manera. Este comportamiento puede ir acompañado también de maullidos más frecuentes.

Otro de los problemas que nos puede estar desvelando esta acción es el dolor, el cual, los gatos no suelen mostrar abiertamente para no mostrar debilidad. Descienden de grandes depredadores y no quieren perder su estatus. En este caso es posible que tu gato te lama a ti o, con mayor seguridad, a sí mismo en una zona concreta, la cual puede ser el foco de su malestar. Ante tal situación, será necesario consultar a un veterinario para descartar que se trate de algún problema que pueda poner en peligro la salud de tu felino.

¿LOS GATOS TRANSMITEN ENFERMEDADES POR LA SALIVA?:

Es raro que esto ocurra, sin embargo, es importante tener claras unas normas de higiene. Si tu gato te lame las manos, no te las lleves a la boca ni a los ojos, lávatelas con agua y jabón, al igual que si vas a comer o manipular alimentos.

En contadas ocasiones, puede transmitirse la conocida como “enfermedad por arañazo de gato”, producida por la bacteria “Bartonella henselae”, y sólo en caso de que tu gato te lama una herida abierta, ya que ésta es una puerta de entrada a microorganismos. No obstante, su infección suele producirse con mayor frecuencia por las lesiones por arañazo.

En el caso de las mujeres embarazadas, existe la falsa creencia de que los gatos deben estar cuanto más lejos mejor. Es cierto que sus heces pueden transmitir la toxoplasmosis, enfermedad producida por el protozoo “Toxoplasma gondii”, y provocar malformaciones en los fetos humanos. Sin embargo, esta enfermedad no se transmite por la saliva del gato, por lo que si estás embarazada, puedes disfrutar de la compañía de tu minino sin miedo. La única precaución que has de tener es usar guantes para limpiar el arenero, lavarte las manos después de hacerlo o, en caso de que convivas con alguien más, que se encargue de esa tarea durante tu embarazo. Un buena excusa para librarte de ello, ¿a que sí?

EN RESUMEN…

Con todas estas claves, ya podemos disfrutar con tranquilidad de los cariñitos de nuestros peludos, teniendo en cuenta las normas de higiene y de observar que nuestro pequeño no sufra ningún problema en su salud por el que se lama con más frecuencia de la normal.

BIBLIOGRAFÍA:

https://www.affinity-petcare.com/advance/es/gato/mi-gato-me-lame

https://www.zooplus.es/magazine/gatos/adiestramiento-felino/por-que-mi-gato-me-lame

http://www.madridsalud.es/publicaciones/saludpublica/toxoplasmosis.pdf

https://www.youtube.com/watch?v=b6A6CmnKHTI («My Cat from Hell»)

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