Experiencias de acogida. Almudena: «Descubres que cada animal es único»

En esta sección os contamos la experiencia de una casa de acogida de Zarpas, historias de personas y peludos con las que queremos ayudar a los que se plantean acoger animales a tomar una decisión. Esta semana os presentamos a Almudena, una amante de los animales, sobre todo de los galgos.

Pregunta – ¿Qué te animó a ser casa de acogida?

Respuesta – Quería tener más animales, concretamente, en mi caso, galgos, pero por el trabajo y pasando tanto tiempo fuera de casa no podíamos comprometernos a adoptar.

P. – ¿Qué conlleva acoger a un peludete?

R. – En la teoría, para ser casa de acogida debes cumplir una serie de requisitos como tener un lugar decente, poder dedicar tiempo al animal…, pero para mi esa pregunta se responde con dos palabras: MUCHO AMOR. Generalmente, los animales que se acogen vienen en condiciones difíciles, como abandonos. Así que, solo necesitan cariño y atención, un rinconcito y un cuenco de comida y agua. A cambio recibirás un agradecimiento brutal.

P. – ¿Recomiendas la experiencia?

R. – Es una experiencia increíble, muy enriquecedora. Es muy gratificante y apenas cuesta más que un poquito de nuestro tiempo. Económicamente apenas es dinero porque las asociaciones pagan todos los gastos.

P. – ¿Repetirías en un futuro?

R. – Volvería a repetir sin duda. De hecho, estoy deseando acoger nuevamente y, en mi caso, no suele pasar más de unos meses entre una acogida y otra. Y eso que yo no puedo acoger a cualquier animal porque paso mucho tiempo fuera, como he comentado anteriormente, y tengo alergia a los gatos. Si no, ¡acogería mucho más!

P. – ¿Qué te ha aportado acoger a un animal?

R. – Ha sido una experiencia especialmente bonita porque así descubrí que aunque ponemos etiquetas a los animales como que los gatos son independientes o los perros piden mucho cariño. Las seis acogidas que he tenido me han demostrado que cada animal tiene su personalidad. Y esto, les hace únicos. Enseguida se saca lo mejor de ellos.

Para mi, lo mejor, ha sido ver a mi galguita interactuar con otros animales y disfrutar de su compañía. Ver como un animal evoluciona, entrando con temor y necesitando amor y cómo cambia tanto… no tengo palabras para describirlo. En concreto, los galgos que tienen una historia tan complicada a cuestas y cómo mejora en meses, es asombroso. Son animales tan fuertes, que solo necesitan una oportunidad y que cuando la tienen, te enseñan mucho más de lo que esperabas recibir.

P. – ¿Quieres compartir alguna anécdota?

R. – Una galguita que acogimos, ni siquiera se levantaba para comer si estábamos en la misma habitación. En menos de cuatro meses, cuando nos íbamos ladraba de alegría. Y Noche, el primer galgo que acogí en Zarpas, siempre será uno de los más especiales por ser el primero. Cuando llegó era un saco de huesos que apenas se movía por casa. Al final, tuve un montón de vídeos en el móvil haciendo el trasto, dando saltos en la entrada de casa cuando nos íbamos de paseo. Era la alegría perrificada 🙂

P. – ¿Qué recomendación le darías a una persona que se está planteando acoger?

R. – Que se olvide de todos los miedos. Quizás, dependiendo del tipo de animal que acoja, las primeras semanas son más duras de adaptación. Pero, la experiencia te devuelve con creces lo que das. Es maravilloso ver cómo la personalidad del animal cambia a tu lado y cómo aprenden rápidamente a confiar en ti. Por otro lado, no debemos olvidar que una acogida salva una vida. Es una transición necesaria hasta su adopción y deja un hueco que llenará otro más necesitado.

P. – ¿Por qué decidiste acoger en Zarpas?

R. – Conocía la protectora (una asociación relativamente pequeña, que solo se nutre de la labor de voluntarios y sin refugio por lo que la acogida se hace más urgente que en otros lados) y el caso de Noche, un galgo negro, macho y mayor era difícil una acogida y adopción. Me descubrió el mundo de las acogidas. Yo era de las que pensaba que el final de que se marchase lo pasas mal. No era consciente de todo lo bueno que te aporta y el apoyo que supone para una asociación. La mejor decisión de mi vida fue darle a Noche una oportunidad. Ahora vive, nada más y nada menos, en Ohio y sigo teniendo trato con su familia y siguiendo de cerca sus peripecias.

Gracias Almudena por tu sinceridad y naturalidad y gracias, sobre todo, por acoger.

En Zarpas es muy importante la labor de las casas de acogida, ya que sin ellas no podríamos continuar nuestra actividad. Por ello, si quieres saber más sobre la acogida de animales necesitados, consulta este enlace y no dudes en preguntarnos. ¡Gracias a todas las casas de acogida!

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